21/10/2021

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Setién: «He perdido el interés, voy a ser ayudante en juveniles»

Setién: "He perdido el interés, voy a ser ayudante en juveniles"
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Poco se sabe de Quique Setién desde que abandonó el banquillo del Barcelona, tras no conseguir el título de Liga y salir goleado de la Champions ante el Bayern de Múnich. Antes de que le reclutase el club blaugrana, estaba en el pueblo, con vacas y disfrutando de la tranquilidad lejos de los focos. Una vez fue destituido, estuvo en primera línea por un problema con el finiquito y desapareció sin dejar rastro. Ahora, reaparece en Jot Down para narrar qué es de él y si se ve capacitado para volver a entrenar.

Regreso a los banquillos: «Ofertas ha habido y oportunidades también, aunque no aquí en España. He decidido no aceptarlas porque los equipos no me estimulaban lo suficiente y económicamente no eran interesantes».

«He deseado que no me llamaran»


Setién

Motivación: «He estado deseando que no me llamaran, imagínate. He tenido un momento de reflexión profunda en cuanto a las últimas experiencias que he vivido, que me han hecho ver la vida de otra manera. El fútbol que yo he estado viviendo en los últimos años no es el fútbol que a mí me gustaba. A mí lo que me ha gustado siempre ha sido jugar al fútbol, estar en contacto con el balón… De hecho, jamás pensé que fuera a ser entrenador cuando jugaba, pero se ha convertido en mi manera de mantenerme cerca del balón y de los futbolistas, transmitirles mis conocimientos y hacerles entender el juego que a mí tanto me costó entender».

¿Había expectación por Pedri cuando entrenaba en Las Palmas?: «Bueno, es que eso te lo encuentras todo el rato en todos lados. ‘Este va a ser un fenómeno’, te dicen, nada más llegar. Pero hay que esperar. Pedri es un jugador muy completo y me encanta su manera de ser, está muy centrado en lo que tiene que estar. Me da la impresión de que no es nada divo, que lo que quiere es jugar al fútbol y divertirse jugando».

«Un entrenador me dijo que hiciera el amor dos veces por semana, yo no entendía nada»


Setién

Luis Enrique: «Le han dado muchos palos porque es un chaval que nunca se ha llevado bien con la prensa. No ha sido un pusilánime de esos que va diciendo sí a todo. Tiene su personalidad y habla con criterio y eso a una gran parte de la prensa le sienta mal. El concepto de juego, quizá, no lleva la esencia del Barcelona de Cruyff o de Guardiola, pero sí ha seguido una serie de pautas que un poco seguimos todos: tratar de conservar el balón, tratar de recuperarlo lo antes posible, ser un equipo valiente y asegurarse de que los jugadores entiendan el juego. El asunto es tener el balón el mayor tiempo posible, tanto para atacar como para defender. Conservarlo hasta que encontremos los espacios. Además, a los jugadores hay que explicarles por qué se hacen las cosas: si tú mandas a un futbolista a un sitio, tienes que explicarle por qué va a ese sitio, porque luego le resultará mucho más fácil adaptarse a las variantes que vayas introduciendo y te da la posibilidad de cambiar el juego en medio de un partido».

Ganar o jugar: «Yo no soy de equipos, soy de jugadores. Me dan igual los equipos, me da igual que ganen o que pierdan. A ver, el Racing siempre me va a apetecer que gane, pero los demás me dan igual… y, ojo, que también soy crítico con el Racing. Yo no quiero que el Racing gane, quiero que juegue bien, porque eso te da más expectativas, más alegría».

«Dije de Jesús Gil que a ver si su cocodrilo se hacía grande y se lo comía»


Setién

Luis Aragonés: «Fue muy duro conmigo, pero aprendí muchísimo con él; me cambió muchas cosas, me ayudó mucho con el punto de agresividad y de tensión que me faltaba. Aquí, en el Racing, me acabé acomodando porque metía dos goles o daba dos pases y ya la gente estaba feliz. Lo triste es que yo no me daba cuenta de que podía haber metido cuatro. Aparte, la condición física. Yo me cuidaba muchísimo, pero aun así me notaba muchas veces cansado en el campo y se lo decía a los entrenadores: que me costaba dar dos carreras largas seguidas. Lo que pasa es que no le daban importancia mientras luego metiera un gol o hiciera una buena jugada. Recuerdo que un entrenador me recomendó que hiciera el amor dos veces por semana, pero siempre separado de los partidos. Ese fue todo su consejo. Y que contratara a una profesional si lo necesitaba. Yo no entendía nada».

El Mundial 86: «A ver, una cosa fue la vivencia ahí y otra fue la vivencia cuando volvimos. Ahí, estaba cabreadísimo, no entendía nada. Es que yo estaba convencido de que iba a ser titular, pero convencido hasta el punto de que cuando Miguel Muñoz da el once inicial contra Brasil, mi primera reacción es pensar ‘este se ha equivocado’. Y luego es que ni me convocó a ningún partido, que no es como ahora que se pueden sentar todos en el banquillo. Por entonces solo había seis suplentes. Muñoz era también de la vieja escuela que te decía antes, muy de motivar al jugador, pero en general todo fue un poco desastre: estuvimos demasiado tiempo concentrados, no le gustaba nada que los jugadores coincidieran con sus mujeres. A mí me dio igual porque iba solo, pero recuerdo un día que veníamos de jugar en Querétaro y fuimos a México D. F. y en vez de quedarnos a dormir allí, que estábamos agotados, nos hizo coger un autobús dos horas a un hotel perdido».

«Soy consciente de que voy al Barça porque no tienen a nadie más»


Setién

Miguel Muñoz y su régimen con los futbolistas y sus mujeres: «Quería que estuviéramos completamente aislados y se le ocurrió esto. Cuando llegamos al hotel, resulta que aquello era un espanto. Las habitaciones parecían cuevas, las camas estaban sucias… Estábamos muertos de hambre, que veníamos de jugar un partido y nos habían preparado unas rodajas de melón para comer. Imagínate la que se armó. Nos plantamos todos de madrugada y exigimos que nos fuéramos de ahí. Eso sí, tuvimos que repescar a dos que estaban tan cansados que se habían quedado ya dormidos».

Jesús Gil: «Siempre se le rieron las gracias. Incluso cuando se murió, parecía que se había muerto otra persona distinta de la que yo conocí. Gil estaba siempre con mil pleitos a la vez porque era su manera de funcionar. Me acuerdo de una vez que me llamaron de Telemadrid, cuando yo ya no estaba en el Atleti y, de repente, me dicen ‘está aquí Jesús Gil, seguro que le quieres decir algo’. El tipo había ido con el cocodrilo ese pequeño que llevaba a los platós. Era como un caimán. El caso es que le dije al locutor: ‘Sí, sí, tengo algo que decirle, claro: que a ver si el cocodrilo se hace grande y se lo come'».

«Perdimos la liga porque al Madrid le pitan seis penaltis»


Setién

Su relación con Piterman: «Le pregunté que cuánto dinero estaba dispuesto a invertir, tras decir que su objetivo era jugar Champions. Me dijo que tenía a cuatro jugadores del Palamós muy buenos. Sí, que él había conseguido en Cataluña dominar a todos los demás equipos y que iba a repetir lo mismo ahora en la liga española y que, claro, él decidiría las alineaciones y el sistema y bajaría al vestuario con los jugadores. Yo le dije que eso no lo iba a tolerar ningún entrenador, pero pareció no entenderlo. Nos dimos la mano y en ese momento me desvinculé del Racing».

La llamada del Barcelona: «Yo soy perfectamente consciente cuando voy a Barcelona de que voy porque no tienen a nadie más, pero lo que no puedes es renunciar a ir al Barcelona y entrenar a los mejores jugadores del mundo, entre ellos, al mejor. A ver, si me había ido bien en Lugo, en Las Palmas, en el Betis… ¿por qué no voy a cambiar la dinámica también allí? Siempre he ido a equipos que estaban en una mala racha, es que es lo normal. Nadie te llama cuando un equipo va bien. Si cambian, es porque las cosas les van mal».

«Ya sabíamos que el Barça estaba cogido con alfileres»


Setién

Impresión en el Barça: «Es que lo que yo me encuentro ahí, ya te digo, no me lo he encontrado en cuarenta años que llevo metido en el fútbol».

La liga de la pandemia: «Me puedes echar porque perdemos 2-0 en el Bernabéu, pero es que tenemos tres manos a mano con el portero y los fallamos. Y el Madrid va y mete un gol que le pega Vinicius con no sé qué, rebota en la pierna de Piqué y le pasa por encima al portero, que la tenía parada. Ante eso, no hay nada que hacer. Y perdemos la liga porque al Madrid le pitan seis penaltis y nosotros entramos en una fase jodida porque hay muchos problemas allí dentro».

«Le puse una denuncia al Barça, estoy esperando que llegue el juicio»


Setién

Los gritos de Eder Sarabia: «Le dije: ‘Cuando seas entrenador, haz lo que te dé la gana, pero mientras esté mi nombre aquí puesto, que sepas que a mí esto no me gusta’. Me cabreé con él muchas veces por este tema. Y ese día le pillaron, pero hubo otros días que no le pillaron y que también lo hacía. De hecho, ese día en concreto, fui al vestuario, reuní a los capitanes y les pedí disculpas por las formas. La verdad es que ellos no le dieron ninguna importancia, pero el que tuvo que ir a rueda de prensa a dar la cara fui yo».

La goleada del Bayern: «Los primeros veinte o veinticinco minutos de partido el equipo está bien ante un equipazo, y hay incluso una oportunidad de ponernos por delante, pero a partir del cuarto gol, el equipo se viene abajo, se derrumba. Se dan cuenta de las limitaciones que tienen, porque nosotros ya sabíamos que el equipo estaba cogido con alfileres. No para ganar al Mallorca, pero para ese nivel… Ya lleva muchos años el Barcelona sufriendo, no hay más que verlo. Ya se sabía que se necesitaba una regeneración tremenda en el club, si es que ahí lo sabía todo el mundo, pero no había capacidad, ni siquiera económica, de hacer nada».

«Piterman quería decidir las alineaciones, le di la mano y me fui»


Setién

Así le despidió el Barcelona: «A mí no me dijeron nunca que no seguía. Le escuché al presidente por la televisión hacer un comunicado y el director deportivo, Abidal, quedó para comer conmigo al día siguiente y me quiso convencer para que les perdonara el dinero. Nos llevábamos muy bien y habíamos tenido mucho trato, era un tío cojonudo, y le dije: ‘Mira, mejor que en esto no te metas, yo tampoco voy a entrar, van a ser los abogados…’, así que nadie me llamó nunca, nadie oficialmente me dijo que estaba despedido, a los cuarenta días recibí una carta de despido porque se cumplían los plazos y ahí ya puse una denuncia que está en el juzgado a la espera de que comience el juicio».

¿Se ve entrenando de nuevo?: «Ahora mismo, no. Es que, además, ni me apetece. Nada. Además, tengo muchas cosas que hacer aquí. Voy a ir a entrenar a un equipo de juvenil de segundo año, de liga nacional, voy a hacer de ayudante de un chaval que está ahí de entrenador, para echarle una mano».

Su nueva etapa: «Sí, eso sí me apetece. Con niños, sí. Por lo demás, ahora mismo no me veo entrenando otra vez, he perdido todo el interés».

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